El Mono Liso vivía en un zoo en Madrid, estaba deseando marcharse por
dos razones: la primera era que hacía mucho frío y la segunda era que no
tenía compañeros se sentia muy solo estaba cansado de su vida y un día
descidió marcharse. A la mañana siguiente se escapó sin despertar a los
cuidadores. Al cruzar el paso de peatones vió que un taxi se acercaba
pero no era para el, era para señor que tambien se dirijia al
aeropuerto. Sin que el taxista y el señor se dieran cuenta, el mono se
subió al techo del taxi. El coche comenzó a andar y el mono se sintió
libre de aquel zoo, también sintió una sensación de frescor en su cara.
Pronto el taxi llegó al aeropuerto. De repente todos comenzaron a reirse
de aquella situación. El mono se bajó del taxi del taxi y empezó a
caminar dentro del aeropuerto. Había un hombre bastante rico que tenía
una mochila de viaje abierta. Al pasar vió que tenía un pasaje para ir a
África, rápidamente se metió dentro de la mochila sin que se diera
cuenta. Al rato notó que la mochila se movía mucho. Oyó que el señor se
montaba en el avión. El mono se movió y rozó con el brazo algo
desconocido. De pronto la maleta se iluminó y el mono se asustó. Era un
móvil, grande y con una pequeña manzana iluminada por detrás el mono
tocó la pantalla y se volvió a iluminar, pronto le cogió el tranquillo y
se pasó todo el tiempo jugando con él.