Había una vez una chica llamada Marilín Bombin. Un día decidió irse a una selva en África, estaba escuchando el silencio cuando, de pronto, oyó a un niño pidiendo ayuda, fue corriendo a ver que pasaba. Miró hacia arriba y pudo obserbar que una palmera se prendía fuego, hizo lo que pudo por apagarla pero no funcionó. Marilin Bombín se sentía mal porque no podía controlar el fuego. De repente, apareció un helicoptero. Hizo unas señales a ver si la veian, el copiloto pudo verla y miró hacia su lado y vío el fuego, echó el agua que tenía en un cubo gigante, que estaba colgado justo debajo del helicoptero, por fin pudo apagar el fuego y se sintió muy orgullosa. En aquel día Marilin Bombín volvió feliz a la selva por haber ayudado al niño. A la mañana siguiente se despertó. Cuando de repente vío el lago MAKAHASYPUNCOG. Marilin Bombín se volvió a encontrar con aquel niño que se estaba ahogando, Marilin Bombín lo rescató y le preguntó su nombre y le dijo:
- Me llamo Estake - el niño llevoó a Marilin Bombín a su aldea, LA ALDEA DE LOS NIÑOS.
Al ver a los niños hambrientos y con frio Marilin Bombín se dió cuenta de lo importante que es saber valorar las cosas.